¡Qué suerte! Una con 13 empleos y otras sin nada.
lunes, 5 de diciembre de 2011
Nacemos libres e iguales en dignidad y derechos, y debemos coexistir en paz y fraternidad sin distinción de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política, origen nacional o social, posición económica o nacimiento.
Con una inusitada arrogancia dicen que el 22-M “arrasaron” con la promesa de generar empleo y restituirnos los logros sociales, que según ellos, arrebataron los socialistas, y miren ustedes por donde, estos salvadores, nos están destruyendo la “ENSEÑANZA PÚBLICA”, nos están destruyendo la “SANIDAD PÚBLICA”, la “Ley de DEPENDENCIA”, y otras muchas lindezas de la derecha que más nos vale callar, amén del “CATASTRO”, precisamente en estos momentos económicos dificilísimos para “sablearnos” aún más, mientras eximen a ciertos organismos y a la muy santa madre Iglesia, sin que les tiemble el pulso en privatizarlo todo; multiplicar por dos el valor catastral de las viviendas para que se “jodan” (perdonen la expresión), los pobres propietarios en general, aún a sabiendas de que el precio de las mismas, según el sacrosanto mercado que tanto defienden ha bajado nada más ni nada menos que un 40% de su pasado valor. ¿No sería más justo bajar los impuestos y cobrar a los exentos? Ahora con el famoso programa camuflado, como los guerrilleros de Cristo Rey, recurren, como siempre, a la fe del carbonero para que nos creamos que ellos son la “solución” del problema y si nos descuidamos los del mundo entero. ¡Ah! Y a la hora de votar, si no es para ellos, que el voto sea en “blanco” para que gobiernen en mayoría absoluta, porque ellos, son expertos conocedores de este pueblo soberano nuestro al que un día recibió a Cristo con palmas y vítores para condenarlo después a muerte, terminando ahora pidiéndole perdón. Han pasado XXI siglos y la historia se repite, en este caso, cada cuatro años ¡que se le va hacer, si Dios lo quiere así!
España camina hacia el 20-N y todos los políticos presumen de honestidad, cultura y con muchos conocimientos para solucionar la actual situación de paro, embargos hipotecarios, y soluciones para la juventud desempleada, pero, nos tememos que acabaran como siempre, como lo han hecho hasta ahora, demostrando que solamente son unos arribistas que han venido engañando, una y otra vez, a la ciudadanía con promesas electorales irrealizables y que por alguna razón que Frachega desconoce, la gente les cree sin cuestionarlo en lo más mínimo. Así, el llamado “árbol democrático” tiene pocas raíces y las que tiene están poco arraigadas a la democracia, sino al “sueldo” que luego se imponen además de otras cosas. Frachega, llamaría a los presumidos padres de la Constitución española a que hagan un esfuerzo en invitar a los gobernantes actuales y los próximos a realizar una reforma basada en la experiencia de los 30 años parcheados, sin ideas ni proyectos (autonomías), y lo que es peor despreocupados de sus deberes que en su día fueron promesas.
Frachega, reconoce que a España le falta una total RECONVERSIÓN, desde el ciudadano de a pié, hasta los políticos más capaces. No se puede seguir con la cabeza bajo el ala y esperar que la grave situación que se padece, mejore cuando son precisamente los políticos los que tienen la llave de la caja de las ilusiones de todos los españoles.
Frachega, piensa que para las próximas elecciones del 20-N se necesitan políticos preparados, honestos y con ambiciones decentes para arremangarse y sacar a España del hoyo, en el que ya llevamos tiempo metidos, de lo contrario seguirá la crisis para rato, aumentará el paro, aumentarán los embargos, se privatizarán empresas públicas, desaparecerá la sanidad tal y como la conocemos a día de hoy “gratis” y la vida en el país se hará insoportable. Si no al tiempo.
Desde hace algún tiempo a esta parte, rematada en el dia de ayer, don Mariano Rajoy Brey, como otros muchos políticos, vienen demostrando su mala educación y sus groserías insultandose los unos y otros, ante los ciudadanos que ya tienen bastante con la grave crisis económica y el alivio de algunas cadenas de televisión. Y no nombraremos ninguna, porque el público ya sabe cuales son. Nos referimos señor Rajoy a un "tal Pepiño" y a una "tal Chacón", que con su tono de zorro gallego, hace vejación del Sr. Ministro de Fomento, paisano suyo, y de la señora Ministra de Defensa, en un alarde de desprecios y aires de superioridad enfangando aún más a la clase política española, que ya sabemos como está.
Es impresionante la cantidad de desprecios groseros y barbaridades políticas que a diario padecemos los españoles, tanto en prensa como en radio o televisión, secundados por algunos periodistas que amplian más aún para recochineo de los asistentes al espectáculo. Desde hace ya algún tiempo hemos pasado de la política profesional y objetiva al espectáculo bochornoso, grosero y necio, al estilo de algunas -como digo- televisiones. El palabreo político se ha convertido en un "ladrar contínuo" de "quitate tú para ponerme yo" como continuador de la frase: ¡Váyase Sr. González! del Sr. Aznar, a quien reemplazó posteriormente. Para usted y los suyos cualquier disparate es válido para atacar al enemigo. Y esto se llama manipulación política, que por cierto está a la orden del día, con el único y exclusivo objeto de acumular titulares, para que la "audiencia del barrio" se informe y le vote. En tiempos de la "dictadura" somos testigos de como se les entregaba 125 pesetas para ir a recibir al "General". La hinchada era abrumadora. Doy fé. Usted, don Mariano, que recorre todo el territorio nacional, con buen sueldo y dietas, sabe muy bien de esta dinámica política; ahora bien usar la sorna, la mala educación, el desprecio del "tal Pepiño" o de "la Chacón", además de todo ello, me parece de muy mal gusto. Porque ¿que le parecería a usted si le llamáramos, por ejemplo, "Mariañino O Corto", o la frase que usted usó en alguna ocasión, ¡Vaya tropa del carallo! Y estos de la tropa son los que le votan a usted.
A nosotros nos parece don Mariano, que usted quiere emular al Sr. Berlusconi bajo las formas demócratas consumando la tiranía y el despotismo de este político, complice de corruptelas y que el pueblo le aupa al poder. ¿Tendremos la desgracia de que esto suceda en España?Desgraciadamente en este país ya nada es extrano. Se dá de todo. Y esto puede ocurrir.